Ecoturismo (entrada 12)
El ecoturismo en los humedales puede contribuir a conservar la naturaleza y a reducir la
pobreza en las zonas aledañas a estas zonas naturales, aunque también, puede configurarse
como una cierta amenaza si no se desarrolla de forma sostenible, dando lugar a la aparición de
importantes impactos negativos. Por esto, el desarrollo del ecoturismo en los humedales debe
tener en cuenta las repercusiones económicas, sociales y medioambientales. En este sentido, los principales atractivos
ecoturísticos de los humedales se encuentran en la alta biodiversidad y en su ambiente
productivo y heterogéneo. Además, los humedales
figuran entre los ecosistemas más productivos de la tierra y son fuentes de gran diversidad
biológica, pues aportan el agua y la productividad primaria de la que innumerables especies
vegetales y animales dependen para su supervivencia. Los humedales otorgan diversos servicios para desarrollar la actividad turística, apareciendo
tres categorías: La primera hace referencia a los humedales costeros-marinos (playas,
estuarios, lagunas, manglares o arrecifes de coral); la segunda está formada por humedales
internos (lagos, ríos, pantanos, cascadas o arroyos); y, la tercera, la formaría los humedales
artificiales (campos de arroz, canales o estanques), siendo todas y cada una de estas categorías
un recurso importante para desarrollar cualquier actividad turística en contacto con la
naturaleza, entre ellas el ecoturismo, y según la OMT y
Ramsar, esta actividad puede generar empleo y beneficios económicos en las
comunidades locales, generando esto un alivio de la pobreza en el área geográfica. Estamos ante un recurso natural, que bien gestionado puede contribuir a
generar riqueza en el destino a través del ecoturismo

Comentarios
Publicar un comentario